Consumir una alimentación adecuada y realizar ejercicio físico de manera periódica, son los factores claves para bajar de peso. Sin embargo, existe un grupo no menor de personas que fracasa en este intento, requiriendo algo más…..

Dependiendo de cada caso, luego de que el paciente no logra bajar de peso, pese a hacer dieta y ejercicio, se evalúa la posibilidad de indicarle algún tipo de medicamento.

La indicación de medicamentos para el tratamiento de la Obesidad es individual, no todos los fármacos les sirven a todos. Si la persona come por ansiedad, se indica un medicamento que le disminuya la ansiedad.

Para bajar de peso propiamente tal, se indica Orlistat que actúa inhibiendo la absorción de la grasa de la dieta. Un fármaco que ha sido muy utilizado en el último tiempo es la Fentermina que actúa inhibiendo el apetito, pero tiene la desventaja de ser un medicamento controlado ya que entre los efectos secundarios, se ha reportado aumento de la presión arterial o del pulso y, además, puede producir alteraciones en el carácter, como irritabilidad o crisis de pánico”.

Un medicamento que es nuevo en Chile es el Liraglutide. Es un análogo de un péptido intestinal que produce aumento de la saciedad, pero tiene la desventaja de ser inyectable.

Recientemente disponemos en el mercado de un medicamento ya en uso en Estados Unidos, pero que ahora está disponible: la Lorcaserina que es un inhibidor del apetito a nivel cerebral, como todo medicamento tiene ventajas y desventajas por lo que no debe ser autoadministrado, sino debe ser bajo supervisión médica.

Considerando que la obesidad es una enfermedad crónica, el medicamento ideal es el que sea efectivo, se pueda utilizar por un tiempo prolongado y que produce menos efectos adversos.

Ningún tratamiento para la obesidad asegura que el paciente no vuelva a subir de peso. Si ello ocurre es porque no fue capaz de cambiar de estilo de vida. De ahí la importancia de comprender que la Obesidad es una enfermedad crónica, que se controla, pero puede reaparecer.